En el marco de sus actividades de vinculación con el medio, investigación y perfeccionamiento académico, la Academia de Guerra Naval realizó una conferencia dedicada a analizar el fenómeno del crimen organizado transnacional y sus efectos en la seguridad y en las instituciones militares, instancia que contó con la participación del Capitán de Navío (R) Guillermo Donoso Cabezas, de la Armada del Ecuador.
La exposición titulada “Crimen organizado transnacional y su impacto en las Fuerzas Armadas del Ecuador” fue presentada ante autoridades académicas, profesores y oficiales alumnos, con el propósito de compartir la experiencia ecuatoriana frente a uno de los desafíos de seguridad más complejos que enfrenta actualmente la región.
Durante su intervención, el expositor explicó que la situación que vive Ecuador responde a una combinación de factores geopolíticos, políticos y criminales.
En este contexto, el Capitán de Navío (R) Donoso describió la estructura de las redes criminales que operan en el país, señalando que el fenómeno responde a una articulación entre cárteles internacionales.
Asimismo, explicó que el país ha experimentado un incremento sostenido de la violencia, alcanzando actualmente una de las tasas de homicidios más altas de América Latina. En este escenario, el Estado ecuatoriano ha debido recurrir de manera intensiva al empleo de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad interna, apoyando a la Policía Nacional en operaciones destinadas a controlar el narcotráfico, combatir la minería ilegal, proteger infraestructura estratégica y reforzar la seguridad en puertos y zonas críticas.
No obstante, el expositor advirtió que el uso prolongado de las instituciones militares en este tipo de misiones genera impactos operacionales e institucionales, al afectar la preparación para la defensa externa, exponer al personal militar a riesgos legales y aumentar la presión sobre las capacidades operativas de las fuerzas.
En su análisis, Donoso subrayó que el problema del crimen organizado transnacional no puede abordarse únicamente mediante el empleo de medios militares, sino que requiere una respuesta integral que movilice todo el poder nacional, incluyendo los ámbitos político, económico, social e institucional. En este sentido, enfatizó la necesidad de fortalecer la presencia del Estado en territorios vulnerables y reforzar la cooperación entre organismos civiles, fuerzas de seguridad y gobiernos locales.
Finalmente, el conferencista señaló que la situación ecuatoriana constituye un ejemplo de escenario de guerra híbrida, donde organizaciones criminales combinan tácticas violentas tradicionales con tecnología moderna y estructuras transnacionales, lo que obliga a los Estados a desarrollar estrategias multidimensionales para enfrentar este fenómeno.
La actividad permitió a los asistentes reflexionar sobre los desafíos contemporáneos de seguridad en la región y sobre las lecciones que la experiencia ecuatoriana puede aportar al análisis estratégico en el ámbito de la defensa y la seguridad hemisférica.



